Ciudad de México.- La Cámara de Diputados aprobó reformas a los artículos 3, 31 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para que la educación sea garantizada plenamente por el Estado mexicano.
Con esto se respeta el derecho de niños y adolescentes a ser incluidos en el Sistema Educativo Nacional desde la enseñanza inicial hasta la superior.
Revalora a los maestros respetando sus derechos y dota de mecanismos de política pública para que la educación sea vista como una garantía y no como un privilegio, a partir de un enfoque social, de derechos humanos y de igualdad sustantiva.
La presidenta de la Comisión de Educación, Adela Piña Bernal, destacó que se llegó a este punto después de un verdadero proceso democrático.
“La mayoría hemos comprendido que más allá de los intereses de partido o de grupo, es necesario priorizar el de la nación. Es un dictamen plural que sienta las bases para impulsar un nuevo modelo educativo que tanto necesitamos”.
Se abroga el texto constitucional surgido de la reforma educativa de 2013, la Ley General del Servicio Profesional Docente y la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.
El Estado, como ente responsable de garantizar los derechos de sus ciudadanos, reafirma su rectoría sobre la educación, terminando con la injerencia de organismos ajenos a los intereses nacionales; se eliminan las evaluaciones punitivas.
La diputada Piña Bernal explicó que para el ingreso y promoción se ponderan los conocimientos, aptitudes y experiencia docente; se eliminarán los exámenes estandarizados y se reconoce el derecho de los maestros a la capacitación y actualización.
Los planes y programas de estudios ahora tendrán un enfoque de derechos humanos, con perspectiva de género.
Se fomenta el estudio de la ciencia, las humanidades, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, tecnología e innovación, lenguas extranjeras e indígenas del país, las artes, la educación física, el deporte, la promoción de estilos saludables, la literalidad, cuidado del medio ambiente y la cultura de paz.
Los criterios que orientarán la educación determinan que esta deberá de ser equitativa, inclusiva, plurilingüe, intercultural, integral y de excelencia, entendiéndola como el mejoramiento pleno que promueve el máximo logro de los educandos para el desarrollo de su pensamiento crítico y fortalecimiento de los lazos escuela-comunidad.
Se elimina el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y se crea uno nuevo que coordinará el Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, encargado de estudios, investigaciones y evaluaciones diagnósticas.
La autonomía de las universidades se mantiene, se respeta y se promueve.
Se hará responsables de revisar el progreso y desempeño educativo de sus hijos y pupilos a los padres o tutores.
Se precisa que la enseñanza inicial es un derecho de la niñez y será responsabilidad del Estado concientizar sobre su importancia. Además, específica que los procesos que ahí se señalen se establecerán en la Ley del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros para dar certeza sobre los criterios que se adoptarán al considerar los conocimientos, aptitudes y experiencia necesarios para el aprendizaje y el desarrollo integral de los educandos.
Para el diseño de los planes y programas de estudios, se contempla la opinión de los gobiernos de las entidades federativas, actores asociales involucrados en la educación, estudios que consideren las realidades y contextos, regionales y locales, lo que permitirá atender de manera específica las necesidades, conforme a sus destinatarios, además considera experiencias comunitarias exitosas en el proceso de enseñanza aprendizaje.

